09 mayo 2007

SON MIS AMIGOS

Dice una sevillana: "Me gustan los amigos que dan la cara/y te entregan el alma sin pedir nada./Son diferentes/se nota en la mirada/la buena gente". Lo cierto es que puedo constatar su mensaje. No presumo de tener muchos amigos, pero sí de la valía de estos, especialmente de dos, aunque a veces no se lo haga ver. Pero no existe todavía un decálogo de cómo comportarte con tus verdaderos amigos, ni de cómo estos se deben comportar contigo para que los consideres así.
Uno de ellos ya tuve que despedirlo, va a hacer un año, por motivos laborales al levante andaluz, al desierto de tierras almerienses que lo arrancaban de sus raices, de su vida, de su día a día. Pero nos distes a todos una lección de valentía y coraje. Mi yo más borde, más descarado y atrevido me dejaba sin poder decirle una tarde cualquiera "quedamos en Monte-Sión".
Ahora es otra la que, por los mísmos motivos, se despide con pañuelo azul y blanco de cielo onubense. Cierto es que está el móvil, el correo electrónico, el messenger, pero no podré descolgar el teléfono y decirte "nos encontramos en La Campana". Y es que parece mentira, pero este pasado fin de semana me dijistes: "a saber donde estaré yo el año que viene". Pues algo sabes ya. Quizás no comparta con tigo, con vosotros, mis fiestas, mi diario. Quizás no te vea el año que viene en una bulla de incienso frente a la Virgen del Rosario. Quizás no compartamos un fin de Feria regado con la guasa del rebujito y "sin paños calientes". Quizás no os deslumbre la luz de un sol de jueves de Corpus, día marcado en rojo en que te conocí. Quizás no volvamos a reunirnos, hasta altas horas de la madrugada, en torno a un vaso de té y una conversación que empieza por un tema y acaba por "los cerros de Úbeda". Quizás pasen muchas cosas que no podamos compartir juntos, pero ,dejadme al menos, que siga vivo y que continue viviendo en vuestras vidas.
Deseo que todo sea bueno, "mucho bueno, mucho bueno", a pesar de descubrir una vez más el significado de TVE: T(e) V(oy) a E(xtrañar).
Este año, en un par de semanas, cuando me encuentre frente a una devoción que os une y que ambos me habeis enseñado, sólo podré rezarle: "Madre mía del Rocío,/a Tí te vengo a pedir/salud pa´to mis amigos,/que siempre esten junto a mí./Que si no estan los amigos/es como si le faltara/la primavera al camino".

03 mayo 2007

ÚBEDA. JOYA DEL RENACIMIENTO

Portada Iglesia de San Pablo

Fachada de la Iglesia de San Pablo

Sacra Capilla del Salvador del Mundo

Monumento al genial escultor Andrés de Vandelvira

Fachada del Ayuntamiento de Úbeda en la Plaza de las Cadenas


Uno de los leones que anteceden a la Plaza de las Cadenas


Palacio de los Orozco

Monumento en recuerdo de los caidos en la contienda fraticida de 1936

Uno de los modelos más llamativos de marmolillos de Úbeda


Fotos: Alberto Ramírez

19 abril 2007

CAZORLA


Foto: Alberto Ramírez

10 abril 2007

NUESTRO JUEVES SANTO

Dicen que con los años se gana en madurez. Que conforme van pasando vemos la vida de otra forma. Pero vuelvo a ser un niño cuando acudo a renovar un pasaporte anual que me permite viajar contigo, por unas horas, a una ciudad trasfigurada, a unas calles engalanadas con su color por unos caminos de cera, testigo de otras travesías terminadas.

Todos los años me pasa lo mismo, siempre se me olvida el tiempo que nos une. Sólo se que contigo he crecido y he madurado. Contigo he reído, he disfrutado, he ganado, y nunca, a pesar de los pesares, me has negado el amor fraterno que predica el día grande de nuestro calendario.

Con este son tres los viajes frustrados a los pilares del cielo que cobijan el sagrario de un Dios flagelado, coronado y crucificado. Tres, como los clavos que sujetan a la cal el que a tu diestra se asoma al devenir de tu barrio. Nunca olvidaré el primero, tanto que lo tengo escrito en las páginas de un número que no recuerdo con las letras de un joven orgulloso y convencido. Como convencido estaba de que este año no habría senda, que no sería posible partir tan siquiera del suelo ajedrezado. Pero habíamos quedado allí, Tú bajo un cielo de malla y yo bajo el ensimismamiento de tu mirada, rendida de humildad e inclinada de dulzura. Nuestro punto de partida, mi comunión con tu carne de madera, tu carne venerada por siglos. Pero ni la elegancia hecha hábito, ni ambiente, ni luz, ni nada; sólo un cielo en tinieblas que presagiaba naufragio. Y ahí estaba yo, con la misma ilusión del primer día, con el nerviosismo que cosquillea las entrañas y con la impaciencia de una demora que rememoraba lo vivido. La estancia ajena a mí y yo ajeno a la habitación. Cristal empañado, esperanzas que se empañan e ilusiones que se mojan.



Quedó anulado nuestro viaje,
el que todos los años hago de tu mano
para arrodillarme, como el que va delante,
ante un Dios entregado.
No sonó tu palio, como no rozó el rosario
en varales de plata calado.
No hubo huerto sevillano,
ni Cristo por ángel confortado,
ni el sueño de Pedro, Juan y Santiago.
No se olió el incienso quemado,
ni la marcha que un buen día te dedicaron,
ni se oyó saeta en balcón engalanado
ni cielo de pétalos deshojados.
No subí con los ojos la rampa de tu manto,
el que me dice que todo ha terminado,
cuando el jueves ya no es jueves
sino Madrugá de Viernes Santo.
No salió el sol en la Plaza de los Carros
quedándonos sin nuestro Jueves más señalado,
y por más que quiera vacío me he quedado.
Aunque busque el Silencio
siempre me llevaras del brazo
Porque sabes que soy tuyo
de la corona al vellocino sagrado,
Porque sabes que antes de pisar el asfalto
Me santiguo con tu letanía pronunciando,
La que cuando anochece
susurran mis labios
Y cuando amanece
dibujo en mi cielo adintelado.
Porque sabes que nuestro viaje
no es un día sino un diario.
Fotos y texto: Alberto Ramírez y Carlos Sánchez

08 abril 2007

07 abril 2007

04 abril 2007

03 abril 2007

02 abril 2007

29 marzo 2007

LA CUENTA ATRAS


La ciudad es un ir y venir con el nerviosísmo de lo que está por venir.
Unos hacen cola para recoger el programa de itinerarios que les guíe por las procesiones de los dias. Otros se agolpan frente a la Esperanza Macarena, que comienza a recoger los ruegos y piropos desde la altura de su paso de palio, desprovísto aún de la candelería que derramará la gracia y las horas junto a Ella en la Madrugá.
Siguiendo ese río sinuoso e imaginario me detengo en la recoleta Capilla de Monte-Sión. Allí todo es trasiego y todo es trabajo. El ángel confortador, desprovisto de las alas con las que un día bajó para quedarse en este huerto sevillano, sólo ofrece sus manos vacias al Señor arrodillado que espera sus galas de oro. El palio argenteo de la Virgen del Rosario, a la espera de los respiraderos y de la cera que iluminará su llanto. Ella sin la realeza de su corona pero ataviada de reina. Su manto, aún sin bullón, es la rampa que sube hasta su gloria, la mísma que me veré obligado a dejar cuando el Jueves Santo haya expirado en la noche más cerrada y profunda.

Finalizo este itinerario habitual en la Anunciación. Allí los pasos de la Hermandad del Amor totalmente dispuestos para salir el próximo Domingo de Ramos, cunado el Señor de la Sagrada Entrada bendiga a su pueblo entre palmas y olivos. Como contrapunto, el altar itinerante aguarda la subida de la Virgen del Valle, cuando el Viernes de Dolores a las 12 de la noche baje de su altar de Septenario, como el péndulo de un reloj que marca las horas mágicas, para anunciar que ya acabó la cuenta atrás.
Todos tenemos la papeleta de sítio sacada. Sólo falta la impaciencia de que llegue el día. Buena Estación de Penitencia. La ciudad espera.
Foto y texto: Alberto Ramírez

LA NUEVA CALLE SAN FERNANDO

No estan ustedes ante una instantánea de época. Este es el aspecto que presenta la remozada Calle San Fernando tras los trabajos de pavimentación e instalación de vías y cableado del, cada vez más cercano, metrocentro de Sevilla, que unirá el Prado de San Sebastián con la Plaza Nueva. Su apertura, si no falla nada, está prevista para esta Semana Santa, por donde prcesionaran, entre otras, las hermandades de los Estudiantes y la Candelaria el Martes Santo.

Esta mísma imagen es la que presentará también, y tras la Semana Mayor, la Avenida de la Constitución. Es decir, se procederá a la instalación de los postes y el cableado del metro en superficie para la prueba que se realizará en mayo con bagones alquilados. Los sevillanos tendremos que esperar a octubre para convertirnos en usuarios de esta actualización del desaparecido tranvía.
Hay quien piensa que esta estampa supone una contaminación visual del Rectorado, Archivo de Indias y Catedral. Por otro lado, la corriente que apoya el metrocentro como progreso de la ciudad, quedando el impacto ambiental y visual en segundo plano. Pero, ¿y vosotros que pensais?
Foto: Alberto Ramírez

23 marzo 2007

ENTRE EL PESTIÑO Y LA TORRIJA


Tarde de primavera,
del 2007 la primera.
Luces de Cuaresma
con un sol que ciega.

Tarde de primavera,
que en mi casa es más certera,
y en mi cocina casera
yo de pinche y mi madre de cocinera.

Tarde de primavera,
pan, huevo y vino de solera,
harina y miel de flores y abeja
para los dulces de mi tierra.

Tarde de primavera.
La Jiménez vuestra costalera,
¡poquito a poco esa espumadera!
y más fuego por la trasera.

Tarde de primavera.
¡Que ni una sola se pierda!
Porque ni Ochoa ni Campana pastelera
a las de mi progenitora superan.

Tarde de primavera
y en mi radio sonando Macarena.
Que Santizo os encienda las velas
y Lanzafame os predique la novena.

Tarde de primavera.
Ante tu imagen morena
no hay quien pueda,
y el que más y el que menos se desespera.

Tarde de primavera.
A tu estampa señera
una marcha te haría Pepin Tejera
y yo unos versos con la guasa de Carlos Herrera

Tarde de primavera.
¡Ay quién te tuviera!
Y encontrar en tu sabor gracia plena,
que tu deleite es mi divina enfermera.

Tarde de primavera
ya veo que se aleja,
mientras las pongo en su bandeja
coronadas por una rama de canela.

Tarde de primavera
¡Quédate a mi vera!
Para ayudarme con esta pena
que me ahoga y no me deja.

Tarde de primavera.
Tú eres quien me consuela
y a la pregunta hallo respuesta:
torrija y pestiño me las jalo entera.

Tarde de primavera
traigo a esta mi esfera
para preguntar a mi clientela
si entre pestiño y torrija se quedan.


Fotos y texto: Alberto Ramírez