
Ya había oído hablar de él, pero siempre me mostre incrédulo, debido quizás al poco bagaje en este tipo de espectáculos. Pensaba que lo que iba a presenciar era una sucesión de canciones sin más. A pesar de llegar cinco minutos tarde nos acomodaron en nuestro sitio, platea fila 7; vamos ubicación de privilegiados. Pero nos perdimos el tema que da título al musical, aunque no el principio de la historia. Sí, una historia. La de dos chavales, Mario y Colate que
en el año 81 deciden escapar de la monotonia de su ambiente rural para buscar fortuna en la capital con su verdadera vocación, la música. Ya en Madrid se ven abocados a trabajar en otra cosa para sobrevivir, recalando en el 33, un pub nocturno donde acaban por encontrar la fortuna, además del resto de componentes de su grupo, el manager y... Mario una historia de amor con María, una bailarina muy flamenca. La carcajada se asegura con el bateria, Chakas, y el bajo, Guillermo, "la loca" del grupo y seguidor acérrimo de Rafaela Carrá y su mítica frase me expló. El resto de la historia, que se debate entre la risa del primer acto y el llanto del segundo, es preferible que no la cuente y que vayan a verla. A verla, a sentirla, a disfrutarla y a escucharla porque todo se une de forma magistral con las canciones y composiciones del grupo Mecano, trío de genios que siempre seguirá vivo.

Como ya he dicho, la obra consta de dos actos con un intermedio de veinte minutos, que la mayoria aprovecha para hacerse con el CD del musical. Nosotros entramos a las 22.30 h. y salimos a eso d
e las 2.45 h. Eso sí, ni se hace pesado, y, como todas las cosas buenas, pasan en un suspiro. La distancia con el escenario es sólo física, porque los actores interactúan con el público, y estos con ellos. Canciones a compás de las palmas de los asistentes, que finaliza en bailes in situ, cantando las composiciones con las que muchos hemos crecido y otros, más pequeños, echaron los dientes. Conforme va pasando la noche empiezas a notar un leve dolor en las muñecas de tanto aplaudir, así como la mueca que se te queda en la cara, que en bastantes ocasiones notaba que tenía la boca abierta. Y no es para menos con esas coreografías y escenografías, que lo mismo estabas en la Puerta del Sol celebrando el fin de año, como No es serio este cementerio con sus muertos vivientes. Fueron especiales las puesta en escena y el ballet en la interpretación de Lía, de José Cano, y la de Dalí y la perrita Laica que se debate entre el surrealismo y el espacio. Con todo me di cuenta que también tengo una parte popera o rockpopera, tanto que aún sigo con "el mono" y no paro de escuchar el CD del musical y las canciones de Jose, Ana y Nacho.

Nacho Cano describe el espectáculo en le libreto del CD con las siguientes palabras que me parecen muy ilustradoras: Hoy No Me Puedo Levantar es un viaje por el mundo de las emociones. El ritual que actores, bailarines, músicos y técnicos desarrollan, consigue a base de talento, energía y entrega, que la distancia entre el escenario y las butacas pronto desaparezca.
El tiempo también se esfuma... y reír, llorar y cantar se suceden en una secuencia que culmina en euforia colectiva.
Cuando comencé a trabajar con el elenco, le dije que no revisaríamos la obra de Mecano si no era para llevarla más allá. Nunca pensé que pudiéramos llevarla al más allá.
Cuando comencé a trabajar con el elenco, le dije que no revisaríamos la obra de Mecano si no era para llevarla más allá. Nunca pensé que pudiéramos llevarla al más allá.
Hoy No Me Puedo Levantar y la producción de serotonina.
Me ha parecido interesante lo que recoge un tríptico, que yo he podido experimentar en mis carnes: Decir que Hoy No Me Puedo Levantar es sólo un musical rock de éxito sería injusto. Es un musical rock, sí. De éxito, también. Pero hay quien dice que además estimula la producción de serotonina en el cerebro, también conocida como la hormona del humor.
Hoy No Me Puedo Levantar se está empezando a recomendar por sus bebeficios para la salud. Aún queda mucho por investigar al respecto pero lo que está claro es que verlo, hace bien. Y ojalá sean más quienes tengan la oprtunidad de disfrutarlo, porque imagínense ustedes como cambiarían las cosas si estuviéramos todos de mejor humor.
Con lo dicho comienzo a hacer una lista con los que quieran desplazarse a Madrid y vivirlo. A mi no me importaría volverla a disfrutar.
más información en la web http://www.hoynomepuedolevantar.com/