05 enero 2007

LA NOCHE DE LA ILUSIÓN. FELICES REYES

Después de haber vivido unos dias en los que salir a la calle se convertia en una autentica yinkana, finalizan las fiestas navideñas con el broche de oro made in spain, la llegada de Sus Majestades, Los Reyes Magos de Oriente a todos lo hogares. Melchor, Gaspar y Baltasar, ayudados por pajes encarnados por nuestros seres, se encargaran de dejar los regalos a pequeños y mayores. ESpero que sean magnánimos con todos y no os vayais a atragantar con el roscón.

La tradición de los Reyes Magos procede de una sola y muy breve mención en los Evangelios. Mateo (2, 1-12) habla de unos peregrinos del oriente que llegaron a Judea guiados por una estrella, para adorar a Jesús recién nacido y que fueron recibidos en Jerusalén por el rey Herodes I, quien se interesó por saber quién era y dónde se encontraba ese “rey de los judíos” que buscaban los extranjeros. Mateo hablaba simplemente de peregrinos, pero con el tiempo esa visión se fue enriqueciendo. Los peregrinos pasaron a ser “magos”, o sea “sabios”, y más tarde reyes. Esta última transformación fue al parecer producto de un intento por adaptar el nacimiento de Jesús a la profecía de un salmo (72, 11) que señalaba que “todos los reyes caerán frente a él”.
Por otra parte, Mateo no precisa cuántos eran los peregrinos: latradición oriental original señalaba 12, pero en occidente el número se redujo definitivamente a tres.
Según la Encyclopaedia Britannica, en el siglo VIII surgió una crónica, “Excerpta latina barbari”, que le daba por primera vez nombre a los sabios orientales: Bithisarea, Melichior y Gathaspa. Con el tiempo los nombres se occidentalizaron y se convirtieron en Baltazar, a quien la tradición posterior identificó como rey de Arabia; Melchor, convertido en rey de Persia, y Gaspar, que pasó a ser rey de la India.
A pesar de la escasa documentación histórica sobre los Reyes Magos, y sobre su real identidad, su presencia en la tradición cristiana—especialmente en la ortodoxa y en la católica— es muy poderosa.
La catedral alemana de Colonia, magnífico monumento arquitectónico construido en el Medievo, de hecho dedicada a la veneración de estos santos sabios. Supuestamente, en esa catedral se encuentran los restos mortales de los Reyes Magos, los que fueron llevados de Constantinopla a Milán en el siglo V y de ahí, en el siglo XII, a Colonia.
Para la tradición cristiana original era muy importante que los peregrinos descritos por Mateo hubiesen llegado del Oriente. Esto subrayaba la universalidad del culto a Jesús en un momento en que el cristianismo se veía como una simple secta del judaísmo.
Los sabios, nos señala Mateo, presentaron oro, incienso y mirra como un homenaje a Jesús. Con el tiempo estos presentes se convertirían en una tradición de regalos de juguetes, en la Epifanía del 6 de enero, que harían las delicias de los niños en buena parte del mundo.

Texto: Sergio Sarmiento

3 comentarios:

La Criticona dijo...

ya me contarás qué te han traido los Reyes

Moris dijo...

Pues mira, quitando todo los presentes familiares te comento que me han regalado un reloj tan discreto como su color, rojo chillón, un monopoli de coleccionista para que juegue a ser Julian Muñoz, Juan Antonio Roca o la Yague, y una peazo de pluma del color de Sevilla, ese carmesíque derrama por esquinas, con su tinta y sus folios apergaminados. Vamos toda una inspiración. Y por si ello fuera poco y como no me gusta el chocolate, una delicatesen: una caja de bombones nestlé blue. A todo muchas gracias.

Moris dijo...
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